Crean un banco genético de los habitantes de la antigua Tarraco, a través del proyecto MEDIGENE

Josep Maria Macias y Maite Salagaray junto con cráneos para la extracción de piezas dentales. Foto: Cedida ICAC
www.diaridetarragona.com | lunes, 9 de marzo de 2015

Investigadores del Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC), con la colaboración del CIBERDEM y el IDIBAPS, han creado un banco genético de los habitantes de Tarraco entre los siglos II y VII d.C.

Estos resultados forman parte del proyecto europeo MEDIGENE coordinado por la universidad de Montpellier y en el que participa el CIBERDEM junto a 18 instituciones de 13 países diferentes. El proyecto persigue investigar los factores genéticos y medioambientales que participan en la etiopatogenia del síndrome de resistencia a la insulina en poblaciones mediterráneas.

Un equipo de arqueólogos y odontólogos del ICAC revisaron hasta 2.000 esqueletos romanos para extraer piezas dentales y así encontrar el ADN necesario para el estudio, que pretende comparar la secuencia genética de los habitantes de Tarraco con la población contemporánea europea, en el marco del citado proyecto. El síndrome metabólico puede provocar enfermedades cardíacas y diabetes de tipo 2. Una de las causas es la resistencia a la insulina, una hormona que produce el cuerpo y que ayuda a convertir el azúcar que proviene de los alimentos en energía. Si existe resistencia a la insulina, se acumula un exceso de azúcar en la sangre y puede aparecer la enfermedad.

El papel del ICAC en el proyecto –único grupo dedicado a la arqueología en un estudio formado por científicos médicos e incluso informáticos– se ha centrado en localizar y extraer las piezas dentales de los esqueletos de Tarraco. «Revisamos unos 2.000, de los cuales se seleccionaron finalmente 300 individuos con una carga de ADN no contaminada», explica Josep Maria Macias, uno de los arqueólogos del proyecto. El experto asegura que la información recogida en ese ADN servirá para confeccionar un banco genético de la población de la antigua Tarraco que permita hacer otros estudios aparte del de la resistencia a la insulina. «Las muestras se encuentran actualmente en el Centro Esther Koplowitz de Barcelona, un centro asociado al Hospital Clínic, conservadas bajo cero.