Día Mundial del Corazón: Una cuarta parte de los diabéticos tiene un elevado riesgo de sufrir problemas coronarios

UOC | viernes, 27 de septiembre de 2019

Uno de los problemas asociados que presentan las personas diabéticas es que tienen una predisposición más alta a sufrir enfermedades cardíacas. Según el médico endocrinólogo, Ramon Gomis, investigador del CIBERDEM en el IDIBAPS y director de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, una cuarta parte de la población diabética tiene un riesgo elevado de tener problemas coronarios. El 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, cuyo objetivo es concienciar a la población sobre las enfermedades cardiovasculares, que provocan cada año 17,5 millones de muertos, según recoge la Fundación Española del Corazón.

Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la primera causa de muerte en todo el mundo. Se estima que en 2030 las enfermedades cardiovasculares causarán la muerte de 23 millones de personas. "Una de las poblaciones que tiene más riesgo de sufrir una enfermedad coronaria son las personas diabéticas", explica Gomis.

La diabetes mellitus tipo 2 es la clase de diabetes más frecuente en la población adulta y en los últimos años se está viendo que afecta cada vez a más gente. Se trata de una patología que, en muchos casos, no da síntomas y muchas veces se detecta después de haber sufrido un infarto. Por eso, los expertos señalan que las personas con más riesgo, ya sea porque tienen un familiar de primer grado diabético, porque son obesos o bien porque tienen hipertensión tienen que estar más atentos al problema. La detección es rápida: con unos simples análisis de sangre se puede saber si se tiene o no diabetes. Además, se aconseja a partir de los 40 años, sobre todo si hay antecedentes familiares, sobrepeso y obesidad, determinar el azúcar en sangre una vez al año.

Según un estudio de la Fundación BBVA y el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, la prevalencia mundial de la diabetes tipo 2 aumentará un 40 % en la próxima década: pasará de 150 a 210 millones de afectados. Uno de los principales riesgos de esta enfermedad es que las personas que la sufren tienen más probabilidades de sufrir alguna enfermedad cardiovascular.

Gomis, explica que las personas con diabetes son más propensas a sufrir enfermedades cardiovasculares porque la concentración de glucosa en sangre es anormalmente alta; por la inflamación crónica asociada a la enfermedad y en el caso de personas mayores, también por la obesidad.

Asimismo, la baja actividad física se asocia con la diabetes y otros factores de riesgo cardiovascular, según se desprende de un estudio en el que participaron una treintena de expertos, entre ellos investigadores del CIBERDEM y del CIBEROBN. El estudio, que analizó 4.991 individuos de 50 años de media puso de relieve que la actividad física era baja en personas con prediabetes y diabetes en un 44 y 43 % respectivamente; una cifra más elevada que las personas con una regulación normal de la glucosa. El estudio di@bet.es, del CIBERDEM, también constata que la hipertensión se asocia a la diabetes y la prediabetes. En una muestra de 5.048 adultos de más de 18 años se pudo ver que la prevalencia era mayor entre los prediabéticos (67,9 %) y los diabéticos (79,4 %).

Para el profesor, el exceso de peso (sobre todo el depósito de grasa abdominal), la hipertensión, tener un colesterol elevado, el estrés, el sedentarismo y dormir menos horas de las necesarias son «factores de riesgo» que predisponen al paciente a sufrir algún problema coronario.

El experto afirma que los «principales problemas» son el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca o la angiopatía periférica. El médico endocrinólogo pone de relieve que en el caso de los diabéticos los infartos también pueden ser «silenciosos», es decir, no notan ninguno de los síntomas que se pueden asociar a este hecho como por ejemplo un dolor en el pecho muy agudo.

Gomis explica que para prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares, las personas diabéticas tienen que seguir una dieta y hacer actividad física. No pueden ganar peso y si tienen sobrepeso lo tienen que perder. También es partidario de hacer un control más estricto de la tensión arterial y el uso de medicamentos llamados hipolipemiantes, que asegura que son más rigurosos en el control del colesterol.