Desde el área de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) queremos expresar, en línea con otras instituciones científicas nacionales e internacionales, la necesidad de interpretar con cautela las conclusiones derivadas de una reciente revisión sistemática publicada en la Cochrane Library sobre la eficacia y seguridad de los anticuerpos monoclonales dirigidos contra el amiloide en personas con enfermedad de Alzheimer en fases tempranas.
El estudio, que analiza 17 ensayos clínicos con más de 20.000 participantes e incluye fármacos como lecanemab o donanemab, concluye que estos tratamientos, en conjunto, producen poco o ningún efecto sobre el deterioro cognitivo y la gravedad de la demencia, aunque se observan pequeñas mejoras funcionales de relevancia clínica incierta. Asimismo, se asocian a un incremento del riesgo de anomalías cerebrales detectadas por imagen —como edema y microhemorragias—, sin que se evidencie un aumento de la mortalidad ni de los eventos adversos graves.
Expertos del CIBERNED consideran que la interpretación de estos resultados debe realizarse teniendo en cuenta importantes limitaciones metodológicas. Según el equipo investigador, el análisis agrupa siete fármacos con distintos grados de eficacia biológica - como si fueran todos iguales- sobre la reducción del amiloide cerebral, lo que puede diluir los efectos de aquellos con actividad demostrada.
En este sentido, Alberto Lleó y Eva Carro, coordinadores del Programa de Alzheimer del CIBERNED e investigadores en el Hospital Sant Pau de Barcelona y el Instituto de Salud Carlos III, respectivamente, subrayan que “no se pueden sacar conclusiones sólidas de este metaanálisis si se consideran conjuntamente fármacos con diferente capacidad de reducir el amiloide, ya que solo una parte de los estudios incluye moléculas con beneficio clínico reconocido por agencias reguladoras, como lecanemab o donanemab”. Asimismo, añaden que “sabemos hoy que existe evidencia de una relación entre la eliminación de amiloide y la respuesta clínica, y actualmente más de 70.000 pacientes han sido tratados con estos fármacos a nivel internacional”.
Por su parte, Carlos Saura, investigador principal de CIBERNED y del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona, destaca que, aunque el estudio pone de manifiesto la variabilidad de resultados entre fármacos, “los anticuerpos recientemente aprobados por las agencias de medicamento europea (EMA) y americana (FDA) son los únicos que disminuyen la patología amiloide cerebral y mejoran ligeramente la función cognitiva y la actividad funcional cotidiana de los pacientes”.
Los resultados de esta revisión se suman a un debate científico internacional sobre el balance entre beneficios, riesgos y costes de estos dos tratamientos aprobados. Distintos organismos internacionales han señalado que, pese a su capacidad para eliminar placas de amiloide, el impacto clínico es modesto.
A pesar de las conclusiones de este estudio, del personal investigador del CIBERNED insiste en interpretar con cautela estos resultados. En este contexto las terapias anti-amiloide son las primeras que hasta el momento han demostrado alguna eficacia para disminuir la patología asociada a la enfermedad de Alzheimer. ¨La mejora de estas terapias y su combinación con nuevos fármacos que modulen vías celulares alternativas implicadas en la patología pueden ser terapias efectivas para tratar esta enfermedad y mejorar la vida de los pacientes ¨, señalan los expertos.
De cara al futuro, en CIBERNED se considera prioritario la necesidad de:
La enfermedad de Alzheimer es la principal enfermedad neurodegenerativa y causa de demencia y representa uno de los mayores retos para los sistemas sanitarios. Aunque los anticuerpos anti-amiloide han sido considerados una de las estrategias más prometedoras, la evidencia actual sugiere que su beneficio clínico es limitado a 18 meses y se requiere de un seguimiento más largo para determinar el impacto global.
Referencia del artículo
Nonino F. et al.Amyloid-beta-targeting monoclonal antibodies for people with mild cognitive impairment or mild dementia due to Alzheimer’s disease. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2026